martes, 9 de agosto de 2011

Peza do mes de agosto: "Asunción" de Francisco Castro Canseco


ASUNCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA


            La Asunción refleja el momento en el que el cuerpo y alma de la Santísima Virgen es ascendido a los Cielos en el fin de sus días sobre la Tierra. Este traslado es denominado “Assumptio Beatae Mariae Virginis” y definida como dogma de fé por el Papa Pío XII, el 1 de noviembre de 1950.
            Las primeras referencias de la Asunción de María se encuentran en la liturgia oriental durante el siglo IV. A partir del siglo VI la celebración fue denominada Dormitio o Dormición de María, donde se exaltaba la muerte, resurrección y asunción de María. Será el Emperador bizantino Mauricio (539-602) quien decrete la fiesta el 15 de agosto para todo el imperio.
            En Occidente a partir del siglo XII el culto a la Asunción se desarrollará gracias a Santo Tomás de Aquino y otros grandes teólogos. Los Papas Pío V, en el siglo XVI y Benedicto XIV, en el siglo XVIII, ahondarán en la importancia de la Asunción de María en la iglesia católica.

            La imagen de la Asunción de María de la S. I. Catedral de Tui, que se aquí se expone, se alzaba sobre la silla episcopal del coro catedralicio, realizado por Francisco Castro Canseco en 1699 [IGLESIAS ALMEIDA, 1989:152]. Formaba parte del remate de la vida de la Santísima Virgen que discurría por el guardapolvos de la sillería, convergiendo sus secuencias sobre la silla episcopal donde se situaba la imagen de la Asunción. Sería estofada por el maestro bracarense Esteban da Silva en 1742.
            El coro catedralicio sería trasladado en 1954 desde los tramos centrales de la nave mayor de la Catedral hasta la Capilla Mayor, en el cual se encuentra hoy en día. Esta operación supondría una serie de cambios como la retirada de la imagen de la Asunción y su exposición actual en el Museo Catedralicio o el mantenimiento de algunos escaños de la sillería alta bajo los órganos barrocos.


            La imagen de la Asunción de la sillería del coro se muestra en pleno ascenso ayudada por ángeles que se amontonan a sus pies. Los paños de la túnica vuelan y se ahuecan por su efecto ascendente aportando un gran dinamismo a la imagen. La actitud de la Virgen muestra su entrega completa en la ascensión.
            La representación de la Santísima Virgen como doncella y no como anciana, propia de la edad a la cual ascendió a los cielos, remarca la alegoría de la virginidad de María, extendida sobre todo a partir del Concilio de Trento en el siglo XVI.

Suso Vila


Bibliografía:

IGLESIAS ALMEIDA, E.: Arte y Artistas en la Diócesis de Tui. Tui, 1989.
OZORES, C.: El coro de la Catedral de Tuy. Vigo, 2009.