lunes, 9 de marzo de 2020

Los relojes de la Catedral de Tui

Con motivo de la restauración del reloj de la Catedral (en 1992) Domingo Cameselle publicó en el Boletín “Pórtico” un trabajo sobre el reloj de la Catedral dando a conocer “la historia de este elemento de nuestra Catedral, que desde hace siglos recordaba la hora a los tudenses y a los canónigos y beneficiados su obligación de acercarse a cantar en el coro de la iglesia el oficio divino, una de sus principales obligaciones”.



LOS RELOJES DE LA CATEDRAL

El reloj mecánico aparece a finales del siglo XIII y se creó para Catedrales, Iglesias y Ayuntamientos desde cuyas torres se impartían a la comunidad las señales horarias diurnas, sonadas tradicionalmente a mano y después por este vehículo mecánico, que en principio no mostraba esfera al exterior. Es de advertir que en la Alta Edad Media las señales correspondían a las horas canónicas, no al tiempo civil.

Estos relojes, pese a su natural primitivismo, ya tenían los tres elementos que después necesitaría todo reloj para funcionar: órgano motor, escape y regulador. Con variaciones o mejoras a través de los siglos estos elementos han sido siempre esenciales. Los primeros constructores fueron cerrajeros y el material empleado fue el hierro.

La incorporación del péndulo al reloj supuso el total despegue de la técnica, frente a las limitaciones que, hasta entonces, había tenido la cronometría. Ya en 1660 debido a la precisión que aquel confería a los relojes comenzaron estos a ser equipados de agujas de minutos con el canón de las horas y de los minutos en la rueda de centro.

La aparición del reloj mecánico lo podemos circunscribir a estas fechas: 1290-1656, relojería mecánica anterior al péndulo con precisión de hasta un minuto al día. Desde 1656 a 1950 relojería mecánica a partir del péndulo con una precisión de un segundo al día. Y desde 1950 relojería electrónica con una precisión de una milésima de segundo al día.

El primer reloj del que tenemos noticias en los Protocolos del Archivo Catedralicio (T. XIII, 83; 91) fue instalado entre los años 1462-1466. Galindo Romero en su libro “Tuy en la Baja Edad Media” nos da la cita: 17 de mayo prometeron de dar aos maestros que fasen o relogio trescentos maravedís. El maestro pudo ser Gonçalvo Copelo armador de relogios que aparece en 1463 cobrando los maravedís que le debía el Cabildo. El lugar del reloj era debajo de las campanas en la torre que algunos llaman de Alfonso V.

En 1723 Miguel y Benito de Soto firman ante notario en la villa de Vigo, de donde eran vecinos, el fabricar a nuestra costa un relox de Péndula con todas sus ruedas y armamentos necesarios y convenientes para la Santa Iglesia Catedral, el qual dicho relox ha de tener dos movimientos el uno continuo y el otro de disparar las horas y a de ser de ora y media hora (Lib. Fábrica, T. 60, fol. 202).

Entre éste y aquel existió al menos otro, pues en este contrato se especifica:  que algunas piezas del antiguo se emplearán en este y del tamaño del que hay en la Catedral. El precio fue de 400 ducados de moneda de velón.

Poco duró éste pues Domingo Antonio de Castro, relojero, vecino de la ciudad de Santiago, acompañado de Bernardo Rodríguez, vecino de Tui, que le da cuerda, lo rige y govierna son convocados por el Cabildo para que den su informe. Resumiendo es éste: que se ha de hacer de nuevo la pilastra o platina del movimiento continuo, que es la que está en el medio en frente de la ventanilla, la que ha de tener mas grueso que la que hoy tiene. Item se ha de hacer de nuevo la otra pilastra o platina del juego de las horas que está inmediata a la puerta, del mismo largo, ancho y grueso que tienen las que actualmente sirve. Item se ha de hacer de nuevo el heje o Baxón donde está el volante de los cuartos con su peñón… (A.C. 7 febrero de 1755).

Costó 2.000 reales moneda de vellón y se ha de pagar de la siguiente manera: 500 reales el día de mañana 28 del corriente y los 1500 reales restantes en tres plazos y el último de ellos después de tener fenecida la obra.

El 1 de septiembre se leyó en el Capítulo espiritual de aquel día (tomo IV, fol 125) el memorial del relojero en que se da cuenta de haber fenecido la obra del relox.

Pero los arreglos son continuos y cuatro años después el Cabildo vuelve a pagar a Patricio de Bouzada, maestro relojero, y a Julián Troncoso, herrero, 900 reales por obras del reloj y en 1779 y 1781 Benito Manzanares, campanero, reciben del Cabildo 150 y 482 reales para la composición del relox.



Como en todos los oficios, los hay buenos y malos profesionales. En 1821 el encargado era el Sr. Troncoso del que no debía estar muy contento el Cabildo porque en su reunión espiritual del 14 de mayo (t. 8, fol. 70 y 70 vto.) acuerdan: El Sr. Alvarado dio parte del poco cuidado que el relojero Troncoso tiene del relox a pretesto de la rebaja del medio real que se le hizo y tenía cuando el Sr. Cagide se le contrató de repararlo por seis años, y se acordó que desde el primero de este mes se le contribuya con el medio real haciéndosele saber por el Sr. Presidente que si en el término de un mes no da pruebas de traer más bien arreglado el relox, se le despedirá, no solo del encargo de él y sus emolumentos sino del oficio de herrero del Cabildo, buscándose en su caso otro.

Debió corregirse el Sr. Troncoso pues siete años después toma parte en un nuevo arreglo.
Veamos el acta de acuerdos espirituales del 4 de agosto de1828: el Sr. Alvarado hizo presente que el maestro relojero que con el herrero Manuel Troncoso ha reconocido a su presencia el relox, pide por su composición mil doscientos reales y dicho Troncoso quinientos por limpiar se cuerpo del que se acordó que el expresado reloxero haga toda la composición que sea necesaria limpiando también la parte que se requiere y se encarga al dicho Comisionado averigüe antes, si en efecto, necesita el relox las piezas que el relojero manifiesta.

En 1884 el reloj debía de estar ya en muy malas condiciones y lo mismo su ubicación pues el Cabildo decide encargar uno nuevo.  En el acta capitular del 2 de diciembre de ese año leemos: el presidente presentó el plano interior de la torre del relox con las dimensiones cuyo conocimiento es necesario para que la maquinaria que ha de construirse venga proporcionada al local donde deben colocarse.



De la obra y rapidez en llevarla a cabo se encarga D. Juan Gregorio Maceyra quien remite los planos a Bilbao donde el maestro relojero D. José Manuel de Zugasti se encarga de su construcción en el año 1845, según consta en el acta de 2 de mayo: El Sr. Presidente hizo presente que había llegado el relox nuevo de torre que había encargado a Bilbao.

La puesta en su sitio se confía al relojero local Sr. Aguiar quien pide una cantidad excesiva a juicio del Cabildo quien confía al Sr. Iglesias ese trabajo y puesta a punto. Esta maquinaria todavía se encuentra en su sitio y funcionó hasta hace unos años.




Cien años después, el 16 de diciembre de 1945 se acordó facultar al fabriquero D. Jesús Varela, recientemente nombrado, para este cargo, para contratar con un relojero de toda garantía el arreglo del reloj de la torre de la Catedral, a fin de poner término a las frecuentes averías e interrupciones que viene sufriendo con las consiguientes anormalidades en el horario de los cultos y el desprestigio de la Corporación ante la ciudad.

La avería no solamente se solucionó en pocos meses sino también se mejoró pintando la esfera e iluminándolo.

El Presidente del Cabildo puso en conocimiento de la Corporación que el importe de la iluminación aumentaría notablemente si debía quedar suficientemente iluminada, habiendo entre la nueva y la antigua una diferencia de 90 bujías. Se solicita una ayuda económica al Ayuntamiento, como se hizo en otras ocasiones, por tratarse de un servicio público de gran utilidad. La conformidad del Ayuntamiento se da a conocer al Cabildo de 11 de abril de 1946.

De atender a las reparaciones ordinarias y dar cuerda se encarga el Sr. Barreira, con un sueldo de 500 pts anuales (A.C. 10 junio de 1946).



Después de unos años parado y ante las dificultades de arreglar la maquinaria (147 años funcionando) se optó por la electrónica al mismo tiempo que se electrificaron las campanas en uso: seis en total, dos para el reloj y las demás para los diversos toques. Su puesta en marcha tuvo lugar el día de San Telmo de 1992 durante la procesión de las reliquias con un repique general y puesta en marcha del reloj, que a partir de este momento comienza a señalar las horas, toca el Ángelus al mediodía y a la tarde el toque de oración por las Ánimas. De la instalación se encargaron los hermanos Portillo, de Cantabría, y el relojero de Vigo, Pagán. El coste total ascendió a más de un millón de pesetas que por falta de medios se está pagando a plazos.

Domingo Cameselle Bastos

Publicados en los números de septiembre, octubre y noviembre 1992

sábado, 21 de diciembre de 2019

La catedral de Tui muestra 600 belenes del mundo, un regalo para vivir la Navidad

El pasado jueves se inauguró el Belén de la Catedral de Tui asi como la exposición de "Belenes del Mundo" que estará abierta hasta el 7 de enero, en horario de 10,30 a 14,00 y de 16,00 a 19,00 horas.
Recogemos la crónica publicada por Eva González en el día de ayer sobre este acto en las páginas de "Faro de Vigo" y aprovechamos para desear a todos una Feliz y Santa Navidad!!


La catedral de Tui muestra 600 belenes del mundo, un regalo para vivir la Navidad


Monseñor Quinteiro Fiuza: "Me impresiona esta explosión de riqueza belenística"


Amigos da Catedral organiza cada año esta importante muestra internacional




La catedral de Tui es visita obligada en estas fechas por la impresionante exposición de 600 belenes del mundo, calificada por el obispo de la diócesis de Tui-Vigo, monseñor Luis Quinteiro Fiuza, como "explosión de riqueza belenística por Navidad".

El vicepresidente de la Asociación Amigos da Catedral, Rafael Sánchez Bargiela, citó las palabras del papa Francisco sobre el significado y el valor del belén. Realzó la gran labor que viene realizando el presidente, Eduardo Cadenas y su esposa, Dolores Balseiro, que montan estas obras de arte procedentes de multitud de países de todos los continentes, con voluntarias.

El deán de la catedral, José Diéguez Dieppa, en nombre del cabildo, citó la necesidad de montar el belén como exposición plástica del nacimiento de Jesús, según dice el Sumo Pontífice en su carta apostólica. Eduardo Cadenas, convaleciente de una intervención, explicó que "he hecho mi trabajo desde el lecho del dolor", al estar hospitalizado. Para el alcalde, Enrique Cabaleiro, se trata de una "exposición única" .

Puso en valor el trabajo de Amigos da Catedral en este montaje de la expresión plástica del nacimiento de Jesús, que inició San Francisco de Asís. "La Asociación lleva el nombre de Tui en la tradición belenística. Nos sentimos orgullosos de que siga viva esta llama", manifestó. Estuvo presente doña Ramona Alonso, de 98 años, pionera en la instalación de los belenes. Con villancicos cantados por un coro, siguió la visita a estas joyas en la Capilla de las Reliquias y resto del templo.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

O xoves 19 apertura do Belén da Catedral e da exposición "Beléns do mundo"


O vindeiro xoves 19 de decembro ás 18,30 horas terá lugar a apertura do Belén da Catedral tudense asi como da exposición de "Beléns do mundo".
Este acto estará presidido por D. Luis Quinteiro Fiuza, bispo da diocese de Tui - Vigo, e terá lugar na Capela das Reliquias da nosa Catedral.
Estas actividades están organizadas pola nosa Asociación de Amigos da Catedral coa colaboración do Cabido da Santa Igrexa Catedral de Tui.
O horario de visita é todos os días de 10,30 a 14,00 h. e de 16,00 a 19,00 h.
Esperamos a vosa visita!!



lunes, 21 de octubre de 2019

Altar de la Expectación

Continuando cos artigos publicados nos primeiros número da revista “Pórtico” editada por esta Asociación e que corresponden á autoría de Domingos Cameselle Bastos, hoxe nos achegamos ata un dos espazos de maior potencialidade artística da catedral tudense


EL ALTAR DE LA EXPECTACIÓN

El culto a la Virgen de la Expectación, en el frontal sur de la Catedral, tiene su origen en el año 1601, en el que el Chantre D. Lope García Sarmiento, cuya sepultura se encuentra actualmente a la entrada de la Capilla de San Telmo, compra al Cabildo el referido lugar, en el que se encontraba situada la Capilla del Santísimo.

El primero de noviembre del mismo año hace contrato con el escultor de origen portugués, afincado en Ourense, Alonso Martínez de Montanchez para la construcción de un retablo dedicado a Nuestra Señora de la Anunciación con el Ángel, que el mismo Chantre denomina “La Preñada”, lugar donde se habría de colocar también su monumento funerario.

Este primitivo retablo, del que sólo se conserva la imagen (hoy en el Museo Diocesano), perduró hasta el 23 de febrero de 1722, en que el Cabildo de la Catedral encarga se haga escritura con Antonio del Villar, afamado escultor de Redondela, para la realización de un nuevo retablo que se denomina de la Expectación, en 45.000 reales de vellón. Según los escudos que figuran en las columnas inmediatas se realizaría bajo los auspicios del Obispo D. Fernando Ignacio Arango y Queipo. Estaba presidido inicialmente por la imagen de Montanchez.

Este retablo es una de las principales obras de Antonio del Villar, cuya magnífica escultura fue realzada en 1728 por el fino dorado y estofado que realiza el equipo de maestros Francisco y Juan Antonio Rolán de Santa Cruz, de A Guarda, Ignacio de Lara, de Tui, y José de Montemayor, de Santa María de Oia, todos bajo la dirección del también maestro Juan Fagundas, natural de Braga. Tal es la obra que podemos contemplar hoy día y que tanta admiración causa a los visitantes.



El retablo está formado por tres calles separadas por estípites y coronado por un cuerpo de medio punto, presidido por la Santísima Trinidad. A sus pies Abraham y a sus lados Adán y Eva con los patriarcas en actitud de adoración.



En el cuerpo central destaca, en un camarín sostenido por los ángeles, una imagen de la Virgen de la Expectación muy similar a la del retablo primitivo.




A sus lados, santos y profetas. Rodean el retablo unos hermosos medallones representando los misterios gozosos del Rosario. Sobre las estípites se encuentra unos preciosos angelitos con diversos instrumentos musicales.







Publicado en el boletín “Pórtico” nº 5, febrero 1991

lunes, 9 de septiembre de 2019

Capilas de Santa Catalina y de la Soledad


Continuando cos artigos publicados nos primeiros número da revista “Pórtico” editada por esta Asociación e que corresponden á autoría de Domingos Camesella Bastos, hoxe nos achegamos á Capela de Santa Catalina e da Dolorosa


CAPILLA DE SANTA CATALINA[i]
Edificada por el Obispo Don Diego de Muros (1472-1487) cuyo palacio ocupaba las plantas superiores y su escudo todavía se puede ver en las paredes exteriores, fue reedificada por el Obispo Fray Anselmo Gómez de la Torre (1690-1721) a principios de 1700 y cuyas armas aparecen en la calves de la bóveda.

Palacio del Obispo Diego de Muros desde el exterior

Ventana del Palacio con escudo en la clave del arco

Escudo del obispo Diego de Muros (dibujo)


Este prelado natural de Cabezón de la Sal en Cantabria ingresó en el monasterio de San Zoilo de Carrión de los Condes, donde tomó el hábito de San Benito, llegando a ocupar importantes cargos en la Orden. El rey Carlos II le nombra obispo de Tui dejando en sus treinta años de pontificado una gran labor en su saber y quehacer.

Armas del obispo Gómez de la Torre en la clave 
de la bóveda de la capilla de Santa Catalina

Además de la construcción de esta capilla tuvo parte activa en la construcción del coro y cajonería de la sacristía, ayudó también a la construcción de los órganos y destacó en promover el culto a San Telmo. Añorando su vida monacal se retiró al monasterio de Celanova (Ourense) donde falleció el 4 de febrero de 1722.

Altar mayor de la Capilla de Santa Catalina

La capilla está dedicada a Santa Catalina (de Alejandria) cuya imagen preside el retablo mayor y a sus lados tiene a Santa Gertrudis y Santa Teresa[ii]. En la parte inferior San Benito,  San Anselmo, y San Mauro[iii].

Santa Catalina de Alejandria

Santa Teresa de Ávila

Santa Gertrudis

San Anselmo

San Benito

San Mauro


Este retablo con los de San Zoilo y san Pelayo[iv], son de la época y fueron estofados en 1711 por Bartolomé Barreiro y Juan de Castro de Santiago de Compostela. Posteriormente se les añadieron otros dos con las imágenes de San Mauro y de la Inmaculada.

Retablo de San Pelayo

Retablo de San Zoilo

Retablo de San Mauro

Retablo de la Inmaculada

Hoy es Museo Catedralicio donde se pueden contemplar magníficas obras de orfebrería, ornamentos y legados episcopales de una gran riqueza.


Gracias a las actas capitulares podemos precisar las obras de la restauración. El 14 de octubre de 1707 se libraron 200 reales al aparejador que viene de parte del maestro de obras Fray Pedro de San Bernardo “a prevenir los materiales para la obra de la nave de Santa Catalina”. Fray Pedro era monje de Celanova.
En 1710 el 11 de enero “se concedió al Sr. Lectoral y Penitenciario la disposición de la puerta” para la capilla de Santa Catalina.
Y en mayo de ese año parece que está terminada, pues el Cabildo acordó con fecha del día 5 “que los señores Vilachan y Lectoral están para dar órden a los oficiales de el modo de disponer la Capilla de Santa Catalina para que se puedan mudar a ella las alajas de la sacristía”, la cual estaba en obras pues el maestro Domingo Rodríguez de Pazos estaba haciendo la cajonería de la dicha sacristía.

CAPILLA DE LA SOLEDAD[v]

La Capilla de la Soledad tiene un retablo del artista tudense José Domínguez Bugarín del año 1694 y según planta de Fray Francisco Antonio de Andrade, Guardián del Convento de San Francisco de Tui.
La Cofradía de este nombre se fundó en 1645 aprobando las constituciones el Sr. Obispo, D. Diego Martínez Zarzosa (1644-1649). Se restauró en 1909 a expensas del ilustre tudense Don Manuel Álvarez, párroco de San Nicolás de la ciudad de Buenos Aires.





[i] Publicado en el boletín “Pórtico” nº 4, enero 1991.
[ii] Santa Catalina de Alejandria (siglo IV) mártir y patrona de los filósofos; Santa Teresa de Jesús o de Ávila (Gotarrendura – Ávila, 1515 – Alba de Tormes – Salamanca, 1582) de la Orden Carmelita, nombradas por Pablo VI como doctora de la Iglesia en 1970. Santa Gertrudis (Eisleben – Alemania, 1256-1302) era monja benedictina cisterciencse, conocida por sus escritos místicos.
[iii] Todos santos de la Orden de San Benito a la que pertenecía el obispo Gómez de la Torre. San Anselmo (Aosta – Italia, 1033 – Canterbury – Inglaterra, 1109). San Mauro, o Amaro en gallego (Roma 512 – Galia – Francia 584). San Benito (Nursia – Italia, 480 – Montecasino – Italia, 547) se encontraba anteriormente como titular de la actual capilla del Santo Cristo de la Agonía o Angustias. Al ser colocada esta imagen en dicha capilla, tras su traslado desde la reja de la Capilla Mayor el 2 de noviembre de 1800, la imagen de San Benito fue trasladada a esta capilla de Santa Catalina.
[iv] Dos “santos niños” mártires en Córdoba: San Zoilo en el 304 y el tudense San Pelayo en el 925.
[v] Publicado en el Boletín “Pórtico” nº 3, diciembre 1990.

jueves, 15 de agosto de 2019

O sábado 17 de agosto concerto de música vocal en San Domingos


Este sábado 17 de agosto ás 21,30 horas a Igrexa de San Domingos de Tui acolle o concerto de clausura do Curso Internacional Tamara Brooks 2019 de Dirección Coral, Canto e técnica vocal. A orquestra estará formada por profesores e alumnos deste prestixioso curso que organiza Camerata ad Libitum coa colaboración de Amigos da Catedral de Tui.

viernes, 9 de agosto de 2019

Capilla de San Andrés o del Santísimo


Hai escasamente tres meses dabamos conta do falecemento do que foi fundador desta Asociación de Amigos da Catedral de Tui, D. Domingo Cameselle Bastos. Entre as múltiples iniciativas que impulsou nesta Catedral está a edición, dende outubro de 1990, da revista “Pórtico” que recollía as actividades a desenvolver no templo catedralicio así como artigos de investigación e difusión sobre a nosa Catedral.
Neste blog iremos publicando periodicamente unha escolma deste traballos pois posúen un alto interese para o coñecemento deste monumento.
O primeiro dos traballos publicados en “Pórtico” foi no segundo número, de novembro de 1990, dedicado á Capela de San Andrés ou do Santísimo Sacramento. Aínda que figura sen asinar, é obra de Domingo Cameselle que, naquela altura, era o único responsable de “Pórtico”; pubicación que en posteriores número xa deu entrada a novos colaboradores.
Así pois con este pequeno traballo iniciamos esta serie que nos aportará interesantes colaboracións arredor da Catedral de Santa María de Tui.

DE LA HISTORIA: Capilla de San Andrés o del Santísimo


Ocupa la parte inferior de la torre del Obispo D. Juan Fernández de Sotomayor II cuya sepultura yacente se encuentra bajo un arcosolio a la entrada de la Capilla y así como otra de un familiar en medio de otro arco al lado de donde está colocada  la imagen de la Virgen del Rosario. 



Esta imagen fue adquirida por el Cabildo según consta en la Actas Capitulares del 29 de diciembre de 1899 y 2 de octubre de 1900. En la primera, el Chantre propone: “que en vista de no haber en la Catedral una imagen de la Santísima Virgen del Rosario y siendo necesario pedirla prestada a otras iglesias para celebrar la procesión el primer domingo de octubre, le  parecía conveniente que la catedral la poseyese propia y digna del culto que se le tributa en este templo…” Se comisiona al Arcediano para que adquiera la imagen referida, hermosa y antigua, en cuanto se pueda.



El 2 de octubre del próximo año 1900 da cuenta el Sr. Presidente “de haber llegado de Valencia la imagen hallándose ya expuesta en la Capilla Mayor. Una persona se adelantó a pagar las mil pesetas de su importe deseando que su nombre permanezca oculto”. (Nota: na actualidade esta imaxe está colocada na Capela de Nosa Señora das Dores).

Esta Capilla fue construida a finales del siglo XV y el obsipo Castañón (1752-1769) mandó construir la puerta nueva y el retablo, obra de Francisco Fontenla de Villavieja (Redondela) en 1766 por un importe de 15.500 reales. Es de estilo rococó y tiene santos  de devoción del obispo: San Juan de Capistrano, Santo Toribio de Mogroviejo, San Juan de Sahagún y Santo Tomás de Villanueva. Corona todo el retablo un hermoso Calvario.




En esta capilla también se hallan enterrados  los obispos D. Fernando Hue (1882-1894) y Manuel María Vidal y Boullón (1924-1929). El primero fundó la Pía Unión de Sufragios por los sacerdotes, la Asociación de Salvamento de náufragos para los marineros de la diócesis y apoyó y protegió dotándoles de casa para establecerse en Tui a las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.




Nota: o 20 de abril de 2012 foi de novo soterrado nesta Capela un bispo tudense, D. José Cerviño Cerviño (1976-1996), nun sartego de granito colocado nun arcosolio do lado norte.