lunes, 9 de septiembre de 2019

Capilas de Santa Catalina y de la Soledad


Continuando cos artigos publicados nos primeiros número da revista “Pórtico” editada por esta Asociación e que corresponden á autoría de Domingos Camesella Bastos, hoxe nos achegamos á Capela de Santa Catalina e da Dolorosa


CAPILLA DE SANTA CATALINA[i]
Edificada por el Obispo Don Diego de Muros (1472-1487) cuyo palacio ocupaba las plantas superiores y su escudo todavía se puede ver en las paredes exteriores, fue reedificada por el Obispo Fray Anselmo Gómez de la Torre (1690-1721) a principios de 1700 y cuyas armas aparecen en la calves de la bóveda.

Palacio del Obispo Diego de Muros desde el exterior

Ventana del Palacio con escudo en la clave del arco

Escudo del obispo Diego de Muros (dibujo)


Este prelado natural de Cabezón de la Sal en Cantabria ingresó en el monasterio de San Zoilo de Carrión de los Condes, donde tomó el hábito de San Benito, llegando a ocupar importantes cargos en la Orden. El rey Carlos II le nombra obispo de Tui dejando en sus treinta años de pontificado una gran labor en su saber y quehacer.

Armas del obispo Gómez de la Torre en la clave 
de la bóveda de la capilla de Santa Catalina

Además de la construcción de esta capilla tuvo parte activa en la construcción del coro y cajonería de la sacristía, ayudó también a la construcción de los órganos y destacó en promover el culto a San Telmo. Añorando su vida monacal se retiró al monasterio de Celanova (Ourense) donde falleció el 4 de febrero de 1722.

Altar mayor de la Capilla de Santa Catalina

La capilla está dedicada a Santa Catalina (de Alejandria) cuya imagen preside el retablo mayor y a sus lados tiene a Santa Gertrudis y Santa Teresa[ii]. En la parte inferior San Benito,  San Anselmo, y San Mauro[iii].

Santa Catalina de Alejandria

Santa Teresa de Ávila

Santa Gertrudis

San Anselmo

San Benito

San Mauro


Este retablo con los de San Zoilo y san Pelayo[iv], son de la época y fueron estofados en 1711 por Bartolomé Barreiro y Juan de Castro de Santiago de Compostela. Posteriormente se les añadieron otros dos con las imágenes de San Mauro y de la Inmaculada.

Retablo de San Pelayo

Retablo de San Zoilo

Retablo de San Mauro

Retablo de la Inmaculada

Hoy es Museo Catedralicio donde se pueden contemplar magníficas obras de orfebrería, ornamentos y legados episcopales de una gran riqueza.


Gracias a las actas capitulares podemos precisar las obras de la restauración. El 14 de octubre de 1707 se libraron 200 reales al aparejador que viene de parte del maestro de obras Fray Pedro de San Bernardo “a prevenir los materiales para la obra de la nave de Santa Catalina”. Fray Pedro era monje de Celanova.
En 1710 el 11 de enero “se concedió al Sr. Lectoral y Penitenciario la disposición de la puerta” para la capilla de Santa Catalina.
Y en mayo de ese año parece que está terminada, pues el Cabildo acordó con fecha del día 5 “que los señores Vilachan y Lectoral están para dar órden a los oficiales de el modo de disponer la Capilla de Santa Catalina para que se puedan mudar a ella las alajas de la sacristía”, la cual estaba en obras pues el maestro Domingo Rodríguez de Pazos estaba haciendo la cajonería de la dicha sacristía.

CAPILLA DE LA SOLEDAD[v]

La Capilla de la Soledad tiene un retablo del artista tudense José Domínguez Bugarín del año 1694 y según planta de Fray Francisco Antonio de Andrade, Guardián del Convento de San Francisco de Tui.
La Cofradía de este nombre se fundó en 1645 aprobando las constituciones el Sr. Obispo, D. Diego Martínez Zarzosa (1644-1649). Se restauró en 1909 a expensas del ilustre tudense Don Manuel Álvarez, párroco de San Nicolás de la ciudad de Buenos Aires.





[i] Publicado en el boletín “Pórtico” nº 4, enero 1991.
[ii] Santa Catalina de Alejandria (siglo IV) mártir y patrona de los filósofos; Santa Teresa de Jesús o de Ávila (Gotarrendura – Ávila, 1515 – Alba de Tormes – Salamanca, 1582) de la Orden Carmelita, nombradas por Pablo VI como doctora de la Iglesia en 1970. Santa Gertrudis (Eisleben – Alemania, 1256-1302) era monja benedictina cisterciencse, conocida por sus escritos místicos.
[iii] Todos santos de la Orden de San Benito a la que pertenecía el obispo Gómez de la Torre. San Anselmo (Aosta – Italia, 1033 – Canterbury – Inglaterra, 1109). San Mauro, o Amaro en gallego (Roma 512 – Galia – Francia 584). San Benito (Nursia – Italia, 480 – Montecasino – Italia, 547) se encontraba anteriormente como titular de la actual capilla del Santo Cristo de la Agonía o Angustias. Al ser colocada esta imagen en dicha capilla, tras su traslado desde la reja de la Capilla Mayor el 2 de noviembre de 1800, la imagen de San Benito fue trasladada a esta capilla de Santa Catalina.
[iv] Dos “santos niños” mártires en Córdoba: San Zoilo en el 304 y el tudense San Pelayo en el 925.
[v] Publicado en el Boletín “Pórtico” nº 3, diciembre 1990.

No hay comentarios:

Publicar un comentario